viernes, 29 de abril de 2011

Un caballero en la cruzada del amor.


Si de amar se trata yo os amé, alteza, como nadie pudo hacerlo, si habláis de deseo, yo deseo vuestros labios aunque merezca el infierno, porque soy caballero de vuestros labios, rey de mi destino, deseo que vuesa merced me conceda el honor de caminar a mi lado, compartir su destino con el mio, que me conceda el placer de que sus brazos me arropen del austero frío de este interminable invierno, que su aliento me sirva de fresca brisa en el cálido verano, que su recuerdo en mi mente me ayude en las duras lides que me esperan en mi porvenir y me den fuerzas para salvar cualquier escollo que se encuentre en mi camino.
En esta ardua tarea que es conquistar su corazón, alteza, déjeme una oportunidad para demostrar que soy digno de su amor, desde que la conozco sus labios rondan mis sueños y sus abrazos mis pensamientos, mi corazón le pertenece y no se lo entregaré nada más que a vos, pues vos me dais la vida con cada palabra, cada sonrisa, oh diosa de mi mente, ruego su bondad de darme una oportunidad de seducirla como su suave piel de terciopelo sedujo a mi lujuriosa alma.
Caballero cruzado por el amor de una princesa, no soy digno de su amor, pero estoy dispuesto a ir a la horca por un beso de sus labios, porque lo que desea mi alma torturada es que vos sepáis cuanto la amo, porque mi corazón arde de amor y pasión cuando su retrato aparece en cada esquina de mi mente, vuestra fina piel arropándome por las noches en cada uno de los sueños de esta mente enferma de amor, ferviente seguidor de sus palabras y fiel creyente en su perfecta silueta, mientras estoy lejano de vos añoro su silueta dibujada contra el cielo azul mientras monta a caballo y su dulce mirada desde la torre más alta del castillo, bien protegida de mi amor para mi pesar.
Aún recuerdo su cabello negro como el azabache largo hasta media espalda, esos ojos azul brillantes como diamantes, fino rostro que se me antoja angelical, vuestros labios esponjosos cual nube, sus manos delicadas pero firmes cual ala de cisne cuyo tacto ansío probar, un placer que por nacimiento se me negó siendo la muerte mi cruel castigo por la traición a una ley que impide el amor, pues aunque no haya obtenido confirmación sé que vos me amáis.
Oh cruel destino, me separas de mi amada, cuantas veces sueño acariciar esa piel de terciopelo, sueño y deseo poseer el don de su presencia, la bendición de las caricias de sus manos, labios y aliento, en mi alma y corazón el peso de saber que no podré disfrutar de tan inmenso placer, reservado solo a un príncipe de bucles rubios, intenciones oscuras y sangre azul, designado ganador por un rey que se cree Dios para escribir los designios en la vida de su primogénita, jamás sabrá el poder de mi amor, pues por mi corazón me encuentro frente a mi último banquete, mañana partiré a una misión de la cual no regresaré, partiré buscando gloria en tierra lejana, lejos de vos, solo deseo poder tener el placer de verla otra vez.

(escrito por :Delko y para Delko)

te quiero monoso ^^

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